Situada en pleno centro de Ácula, en la plaza que lleva su nombre, la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús es mucho más que un edificio religioso. Se trata de un auténtico símbolo de identidad y memoria para nuestros vecinos, formando parte del patrimonio histórico andaluz de la comarca de Alhama.
Los orígenes de este templo se remontan a una pequeña capilla levantada en un antiguo cortijo, donde se oficiaban misas gracias a una licencia otorgada por el arzobispo Carrillo. Tras sufrir importantes daños durante la Guerra Civil, el edificio fue cuidadosamente restaurado y dotado de campanas, recuperando así el pulso de su actividad.
Su consolidación definitiva llegó a mediados del siglo XX. En 1952, el arzobispo Balbino la erigió como parroquia, comenzando a funcionar de manera oficial el 10 de junio de 1954 bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario y San José.
Hoy en día, la iglesia se alza como uno de los principales puntos de interés del municipio. Su sencilla arquitectura, su historia de resiliencia y su ubicación privilegiada la convierten en una parada imprescindible para quienes visitan Ácula y desean conocer nuestras raíces.